Fervor de tierra; una impecable colección poética de Andrea Cote, que deslumbra y sobrecoge

23 mayo 2024 10:31 pm

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Llega a las librerías colombianas el libro, Fervor de tierra, en el que se reune la poesía completa de la colombiana Andrea Cote Botero, una de las más sobresalientes poetas de esta generación y que en su trayectoria artística ha logrado cruzar las fronteras.

Esto dicen algunos literatos conocidos de la obra publicada, Fervor de tierra: 

"He leído la obra reunida de Andrea Cote, escrita a lo largo de veinte años, como un solo largo poema divino: como un nocturno que, declarado por una voz herida por una voz preñada por la muerte, va transformándose en un nuevo e inesperado canto místico. De esa forma, alguien canta la noche oscura de su alma al tiempo que canta la noche oscura de una tierra: una tierra estremecida y ofendida, un puerto desecado y quebrado, un mundo que no supo acabarse de repente.

Pero, ¿de dónde viene esa voz? ¿Quién canta? A veces una mujer, a veces un hombre que es, sobre todo, hijo… Es la voz de alguien que está en fuga, siempre en el camino con la casa al hombro: siempre entre la ruina y más allá de la ruina. Me ha conmovido profundamente que esa voz poética, que es alta y plural y piadosa, recuerde una y otra vez que hubo un tiempo muy malo y que, sin embargo, tenga la claridad permanente de que no todo era irse. Con los escombros de su escritura nos da el regalo máximo: el de alzar algo nuevo para que un tiempo inédito se comience a vislumbrar".

Giuseppe Caputo, escritor colombiano.

Una de las voces poétcas contemporáneas más importantes del momento

«De una finura extrema, que toca a menudo lo magistral, la poesía de Andrea Cote rompe las fronteras que separan el mundo y lo íntimo, haciendo de ambos un único fulgor. Una gran poeta, que deslumbra y sobrecoge».

Es lo que dice el poeta chileno Raúl Zurita, que además agrega:

“Fervor de tierra, el título de la poesía reunida de Andrea Cote, contiene ya la clave de un universo poético que gira en torno a unas pocas obsesiones. Una de ellas, la tierra, en su condición amplia de materia compuesta por los otros elementos el agua, el aire, el fuego, pero también en su acepción de territorio, ya sea real el del arraigo y el desarraigo o figurado: “la infancia es territorio/ en que el espanto anhela/ no sé que oscuro rincón para quedarse”; y otra, la del calor del sol o del fuego, pues también eso significa, más allá de la intensidad de una pasión o un entusiasmo, el fervor o lo ferviente. En el origen de estos poemas, como un tatuaje o una marca de hierro sobre la piel de la memoria, está el puerto de su ciudad natal, su luz y sobre todo el bochorno de su temperatura, y el río, “quemante como sus aceras”, el cuerpo y la casa; pero también la adolescencia que trata en vano de sustraerse a la presencia autoritaria y poderosa de un Dios que es también el padre, unidos los dos en la metáfora de la piedra. Que es dureza y también silencio.”

«El mundo poético de Andrea Cote es de una consistencia arrolladora. Su voz contenida, seca, atravesada por la desolación, es original y honda y perturbadora. Uno tiene, como lector, la sensación de que nombra una época, un momento donde todo es frágil, inestable, incierto y doloroso. De que asiste a una visión profética, que aúna el hilo frágil de lo íntimo con los nudos pavorosos de una civilización que pierde su sentido.»

Tomado del prólogo de Piedad Bonnett, escritora y poeta colombiana.

Fervor de tierra

Yo digo
fervor de tierra,
y es la maleza
que es el tiempo
y es la maleza
que es Dios
creciendo en descampado,
la maleza de Dios,
que es el cuerpo.
Pero nadie se ocupa del fervor
del sagrado corazón,
sagrado pulmón,
nuca,
falange,
costilla,
del sagrado húmero ya no se ocupa nadie.
Yo digo
fervor de tierra
y es la rabia que cosecha el cuerpo
que lo taja
y lo hunde en la maleza de los días.
Tenemos un fervor ufano,
profano,
fervor desde arriba,
desde abajo
y en la tierra
que es donde ponemos la herida que nos hizo la mano de Dios:
el cuerpo.
Yo digo
fervor de tierra
y es la maleza,
la rabia que nos siembra
en la tierra del fervor.

Sobre la poeta colombiana Andrea Cote Botero

Autora de los libros de poemas: Puerto Calcinado (2003), La ruina que nombro (2015), En las praderas del fin del mundo (2019) y del libro objeto Chinatown a toda hora. Ha publicado además los libros en prosa: Una fotógrafa al desnudo: biografía de Tina Modotti (2005) y Blanca Varela o la escritura de la soledad (2004).

Compiló la Antología de Mujeres poetas colombianas Pájaros de sombra (2019). Es doctora en literatura hispanoamericana en la Universidad de Pennsylvania. Ha obtenido los reconoci-mientos: Premio Nacional de Poesía de la Universidad Externado de Colombia en el año 2003, Premio Internacional de Poesía Puentes de Struga (2005), Premio Cittá de Castrovillari Prize (2010) a Porto in Cenere, versión italiana de Puerto Calcinado y International Latino Book Award (2020) a la mejor antología poética.

En 2015 apareció la versión francesa de Puerto Calcinado; otros textos suyos han sido traducidos al inglés, alemán, catalán, italiano, portugués, macedonio, árabe, polaco, griego, ruso y chino. Tradujo al español a los poetas, Khalil Gibrán, Jericho Brown y Tracy K.Smith. Es profesora de poesía de la Maestría Bilingüe en Escritura Creativa de la Universidad de Texas en El Paso.

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