Estética del Coronavirus

19 abril 2020 4:14 pm

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Hablar de economía es hacerlo de un sistema de producción, distribución y consumo de bienes y servicios que se realiza a través del mercado de oferta y demanda. Su objetivo es suplir las necesidades de las personas. Y allí se produce la primera herida. Se dice que estos elementos básicos de funcionamiento operan en cualquier tipo de sociedad y circunstancia; en tiempos normales y en tiempos que no lo son.

La clave para que las personas obtengan la satisfacción de sus necesidades sería un mecanismo denominado auto-organización, según el cual productores y consumidores se unen en ese espacio llamado mercado –nacional o internacional-, los unos para vender, los otros para comprar, catalizados por un sinnúmero de acuerdos entre personas, empresas y gobiernos. En el mundo globalizado de hoy, los mercados adicionalmente se auto-organizarían catalizados a partir de regulaciones entre países y/o grupos de países.

La “mano invisible”, que todo lo organiza, llamó a tal dinámica Adam Smith, el conocido padre de la economía moderna. El mundo y su perfecta forma redonda corresponderían a esta estética. “Mano invisible injusta e inmoral” la llamaríamos nosotros de cara a las múltiples heridas que en esta forma redonda, ahora con el coronavirus, se visibilizan mejor. La ética, noción que se soporta en la pregunta acerca de la vida y su dignidad se alza para preguntar: ¿Quién tiene el poder para decidir? Veamos:

-La salud convertida en un negocio, lo que ha hecho que los sistemas de salud se hayan preocupado más por generar ganancias, que por hacer previsiones de salud pública enfocada en minimizar riesgos y para momentos de crisis.

-Esta línea de conducta ha convertido el mercado mundial de respiradores, ventiladores, mascarillas y pruebas en un escenario de guerra. Lo señala la BBC News Mundo del pasado 11 de Abril: “En Francia, se habla de una ‘guerra de las mascarillas´, después de que se diera a conocer la noticia de que tres gobiernos regionales habían perdido pedidos ante compradores estadounidenses que ofrecieron pagar más y en efectivo”. Igual acusación hace Alemania.

“En definitiva, la demanda estadounidense es la más agresiva, si no, la más grande", afirma un representante de Meticoulous Research, compañía de estudios de mercado con sede en India”. Como lo dijera el ministro de salud peruano "es de verdad, desalentador para los que hacemos salud pública, especialmente los países periféricos al centro del capitalismo mundial, sufrir de un mercado que no tiene mecanismos de regulación en condiciones como estas". Imaginemos lo que puede estar pasando en Colombia.

-Países como el nuestro, con cerca del 60% de fuerza de trabajo informal, no tienen como responder a una cuarentena prolongada. Somos además un país y una región con economías muy frágiles.

-El ejemplo cunde y se traslada a pequeña escala. Así por ejemplo, en Armenia, ante la inexistencia de mascarillas en el mercado, algunas personas se dieron a la tarea de conseguir material para confeccionarlas. La sorpresa fue que de un día para otro los precios de tela pre-quirúrgica y de resorte se elevaron más del 100%.

-Por no hablar ya de los aprovechamientos de mercados y ayudas para familias vulnerables que se han estado denunciando en el país y que violan cualquier principio de ética elemental.

¿Y nuestra endémica pandemia de violencia y asesinatos contra líderes sociales y poblaciones vulnerables?

Así, como la gran metáfora de este tiempo, la perfección de la redondez se rompe en múltiples puntos y unificándose con la redondez de nuestros ojos, los penetra y superpone con el sinnúmero de sus brotes que son como heridas abiertas; los transforma. La visión se torna bella. Desde la figura redonda que ahora nos ofrecen los microscopios explotan una especie de chupas que son conectores buscando con afán adherirse a algún lado; y las chupas se adhieren a las células; y se multiplican gritando “quiero vida”.

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