Turismo musical

3 julio 2022 6:14 pm

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Por Iván Restrepo

En días pasados escuché, de muy buena fuente que el festival de música “Stereo Picnic” –que se lleva a cabo anualmente en una zona de influencia de nuestra capital Bogotá– está ubicado dentro de los 50 encuentros alrededor de la música más importantes del mundo, superado el Latinoamérica únicamente por Rock en Rio. 

Estas citas alrededor del ritmo, del baile y las canciones generan un gran movimiento de viajeros –nacionales y extranjeros– atraídos por ver y escuchar a sus artistas favoritos.  Una cifra que crece cada año por eso, somos muchos los actores del sector turístico que nos preguntamos con frecuencia: ¿cuál es el impacto real de este tipo de eventos en el turismo? ¿Se trata de un turista recurrente? ¿Además de la música, muestran interés en otras actividades? ¿Son turistas activos?

Lo primero que debemos analizar es el perfil de este tipo de turista que frecuenta estos eventos y para ello nos fijamos en el análisis realizado por la asociación Spain Live Music y la empresa especializada en big data turístico Marian Technologies. En su informe, recogen que se trata de turistas que pertenecen en su gran mayoría a la franja de edad de los 18 a los 35 años. En cuanto a sus gustos, además de la música, les atraen los planes relacionados con el bienestar, la gastronomía y las salidas nocturnas en grupos de amigos.

Me voy a permitir hacer una comparación entre los amantes de los conciertos y los Observadores de aves; existe una corriente de observadores de pájaros clasificada bajo el nombre de “Hard Core Bird Watchers” –Observadores de Pájaros de Alto nivel—Aquellos que están dispuestos a atravesarse el atlántico con tal de poder ver un Tucán de una especie en extinción y luego de verlo, empacar maletas y dirigirse a su lugar de residencia. Luego, están los observadores de pájaros recreativos, aquellos cuya misión es observar pájaros, pero combinan su viaje con otras actividades turísticas ampliamente conocidas.

Con respecto a la música, los “Concert Freaks” o “Concerteros, los hay que están constantemente a la caza de los grandes conciertos del mundo, ya sean estos programados o de una sola ocasión, para reservar entradas a precios en ocasiones exorbitantes, reservar la silla de avión, el hotel y arrancar de una. No puedo dejar de plano los llamados “Groupies” o seguidores de las grandes bandas de Rock, que una vez conocen el itinerario del grupo para un periodo de tiempo, simplemente se ajustan al itinerario y los siguen por doquier.

Existe otro grupo de viajeros que, motivados por los ritmos musicales, no se les hace difícil reservar un “Tango Tour” “Salsa Tour” o un “Merengue Tour” para Buenos Aires, Cali o Santo Domingo, invierten 4 -5 días para regresar a su país de origen a hacer alarde con lo aprendido en el corazón de los ritmos musicales.

Tours de estos y muchos ritmos más, tienen una alta demanda en países como Alemania, Italia, España, Inglaterra y Japón, al punto tal que existen escuelas en los países en donde se bailan estos ritmos. Se pueden clasificar dentro de los nichos de turismo experiencial cuyos demandantes tienen una alta capacidad de gasto.

Para el caso Quindío, bien vale la pena destacar dentro de manifestaciones músico – turísticas, el museo del Disco y la Música, ubicado en un hermoso paraje justo al lado de la vía principal Km 1 Vía Cruces, Filandia; La Casa Museo Musical del Quindio ubicado en la zona del Parque Uribe en la capital Armenia. Para quienes deseen conocer más al respecto, los invito a buscar en internet con estos nombres.

Hasta la próxima,

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