domingo 19 Abr 2026
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Desde el séptimo piso: abuelos emprendedores

20 agosto 2022 7:53 pm
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Faber Bedoya Cadena

 

La normativa oficial vigente define a toda persona mayor de sesenta años como un Adulto Mayor. Las últimas disposiciones legislativas sobre las personas mayores en Colombia, se establecen en la  ley 1850 de Julio 19 de 2017, por medio de la cual se aprueba la convención interamericana sobre la protección de los derechos humanos de las personas mayores, adoptada en Washington, el 15 de junio de 2015. El objeto de la Convención es “promover, proteger y asegurar el reconocimiento y el pleno goce y ejercicio, en condiciones de igualdad, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de la persona mayor, a fin de contribuir a su plena inclusión, integración y participación en la sociedad”. Y para acceder a estos derechos el único requisito es tener más de sesenta años.

El Quindío es el departamento con mayor presencia de población mayor en Colombia, con un 19.2 %, seguido de Caldas, con un 18.7%, Risaralda con 17.8 % y Tolima con 17.32 %, es decir el Eje Cafetero. La población del departamento es de 539.904, según el censo del 2018, y siguiendo la proporción porcentual tendríamos aproximadamente, 108.000 mayores de sesenta años. Lo cual brinda extraordinaria oportunidad de ofrecer programas pioneros en atención a nuestros mayores. Esta población etaria se divide en dos grandes grupos, uno, los que tienen red de apoyo familiar y dos, los que no tienen red de apoyo familiar. Los programas de asistencia social y subsidios se destinan para quienes no tienen apoyo familiar y en el Quindío se distribuyen así, 9.648 mayores reciben el subsidio de “Colombia Mayor”. En espera  hay 4.100 adultos mayores. Pertenecientes a las categorías A y B del Sisben. Existen 9 Centros Vida, con 200 asistentes en promedio. 7 CBA, Centros de Bienestar del Adulto Mayor, los cuales atienden personas subsidiadas por la estampilla departamental pro anciano. El CBA El Carmen atiende 116, Hogar la Esperanza 20, Anita Gutiérrez de Echeverry, 10, San Vicente de Paul, 10, el buen Jesús 19, Santa María 10 y el hogar madre Marcelino 4. El último censo de habitantes de la calle arrojó una población de 843, de los cuales 345, son adultos mayores.  

El segundo grupo, o sea quienes tienen red familiar, y no solicitan o no están inscritos en ningún programa de la Secretaria de Desarrollo Social del Municipio, que es la entidad encargada de atender esta población vulnerable, se agrupan en Asociaciones, Fondos, Grupos, hasta condominios exclusivos para adultos mayores. En el Quindío hay registradas 20 asociaciones de pensionados y jubilados, con más de 1.500 afiliados, agrupados en FEJUPEQUIN. 104 grupos de adultos mayores cuya población oscila entre 50 y 80 miembros. Es decir casi hay un grupo por barrio en Armenia. Y como en las elecciones, faltan datos de los otros municipios del Quindío. Muchas empresas tienen grupos formales o informales de pensionados.

Por fuera de estos dos grandes grupos organizados y formales hay una población de adultos mayores muy significativa. Por ejemplo, la Presidencia de la República sancionó la ley 1821 del 30 de diciembre de 2016 con la cual se amplía a 70 años la edad máxima para desempeñar funciones públicas en el Estado, pero la Ley contempla excepciones a la incompatibilidad de permanecer o ingresar a empleos públicos después de llegar a la edad de 70 años, señaladas en el Decreto Ley 3074 de 1968, por lo cual esta restricción no aplica para ocupar los cargos de Presidente de la República, Ministros del Despacho, Jefe de Departamento Administrativo, Superintendente, Viceministro, y siguen más funcionarios. Cabe señalar que la edad de retiro forzoso tampoco aplica para cargos de elección popular como congresistas, diputados, concejales, alcaldes y gobernadores, entre otros. En la Universidad del Quindío se amplió hasta los ochenta años la edad de retiro forzoso. O sea que se puede seguir trabajando después de los sesenta. Sabemos por experiencia propia, que en el magisterio hay muchos jubilados que siguen activos a pesar de la edad. Y en la empresa privada, hay muchos que cumplieron el tiempo de servicio pero les falta la edad, o al contrario.   

Lo cual significa que después de los sesenta años hay un amplio margen de acción, para seguir activo física, mental, emocionalmente y sobre todo produciendo. El orden de prioridades, necesariamente, cambió. La soledad no es una opción de vida. La pertenencia a un grupo de apoyo es fundamental. La asistencia a tertulias, la participación en actividades sociales acrecienta la trascendencia. Nos mantiene conscientes de que estamos vivos, contemporáneos con la realidad, aquí y ahora, ubicados, en equilibrio con la naturaleza, respetados y respetuosos,  individuales en comunidad. Unidos en la diversidad.

Extiendo desde aquí, una gran invitación a participar en un programa que la vida nos ofrece, de ser Adultos Mayores Emprendedores, o más familiar Abuelos Emprendedores. Y se empieza hoy, después de caminar. 

 

 

 

 

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