Carlos Alberto Agudelo Arcila
1
El Superhombre de Nietzsche, clava la estocada mortal al Dios mitificado por las religiones. Invita al ser humano a encontrarse consigo mismo, no ser un títere de la imaginación alienante, incita a demoler la figura del personajillo erigido como todopoderoso.
2
¿Dónde estará el lunes aquél cuando hablé de días insospechados, de alabanzas al guijarro, de mi amor genuino? ¿Dónde se hallará la silueta de su rostro resplandeciente, tierno, difícil de olvidar? ¿Dónde verteré mis días de joven enamorado de ella y del crepúsculo parecido a agua bendita rodando por su cuerpo desnudo? ¿Dónde estaré mañana a las tres para comunicar el silencio de cada instante de mi existir? ¿Dónde la una de un amanecer con cerillas apagadas en cada dedo de mis manos? ¿Dónde aquellos soles juntos? ¿Dónde los inviernos cuando arropamos la ilusión de nunca separarnos? ¿Dónde…?
3
La inmortalidad se observa a sí misma en el espejo de los fantasmas.
4
Cuando alguien me interroga si creo en Dios, respondo con otra pregunta, no sin antes elevarla al nivel de la metafísica, ¿qué ropa interior usa usted?
5
Me alejo de algo y no sé de qué, de algo como una mañana silenciosa o del cordón umbilical del orbe o de una sombra que arrastra mi ser por el sendero de lo inesperado. Huyo, desde el horizonte observo mi infancia afligida, al infante aterrorizado yendo hacia la escuela donde resultó despedazada mi niñez, donde descuartizaron mi libre albedrío de aquellos años. Creo alejarme de algo y saber que todo este cavilar es ficción, aún sigo atado al no regocijo de mi razón de ser niño.
6
Al ego del jinete lo derriba el caballo domesticado con orgullo.
7
La perfección de una obra literaria jamás es original.
8
Dejar un vicio sin forzar la voluntad, en esto radica la voluntad auténtica.
9
Cuando me topo con un prepotente, empiezo a sufrir náusea existencial.
10
Al malgastar un segundo de vida se derrocha un 99.999…% de vida.
11
La esperanza de fidelidad es lo último que se pierde a la vuelta de la esquina, donde la traición hace de las suyas.
12
Regocijarse con lo sencillo de la existencia requiere poseer capacidad de asombro.
13
¿Qué hacer sin el resto de este día? Inquiriré en el instante final de mi vivir.
14
El cristal, donde a diario se enrostra nuestro proceso de envejecimiento, yace en la catacumba postrera de nuestra vejez.
15
Si no se vive con intensidad no tiene sentido vivir.
16
Cuando vi por primera vez un ave en el aire, mi ilusión de llegar a ser “yo mismo” alzó vuelo sin jamás regresar.
17
Como algo irónico, flores en el velorio para quien nunca floreció buenas acciones.
18
No soy parte del centro ni de la periferia, solo pertenezco al hecho real de haber nacido.
19
La oportunidad es una moneda, basta con lanzarla y auspiciar su caída a favor nuestro.
20
En un alto porcentaje, qué aventura absurda en las trompas de Falopio, cuando la unión del óvulo con el espermatozoide sucede.
21.
El milagro solo es un enigma por develar.
22
La belleza física termina siendo demagogia amorosa, si la energía del amor persiste en corto circuito.
23
La indiferencia hacia el dolor ajeno es pecado original del odio.
24
La vida es igual si uno piensa en la vida de forma igual.
25
Amar la mujer de domingo a domingo sin importar si ella nos olvida en nuestro terruño con aguacero.
26
En algún lugar inalcanzable se halla el paraíso por encontrar.
27
Valoro la amistad al grado de perdonar a quien olvida mi amistad.
28
El dogmatismo afirma tener razón… y saber que solo tiene razón desde su tufo psíquico.
29
De un momento a otro ya no somos, o somos una broma de mal gusto por parte de la salud.
30
Si no llegamos a ser amados no valió la pena nacer.
31
Lo grave del miedo es cuando este conlleva a otros miedos hasta volverse vicio de la psicología mundana.
32
En la desesperación se observa, con certeza, la pequeñez o la grandeza de un ser humano.