Desde el séptimo piso: Qué quieres ser cuando seas grande

29 octubre 2022 4:42 pm

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Faber Bedoya Cadena

 

De acuerdo con el censo del 2018, el Quindío cuenta con 509.640 habitantes, mayores de 65 años el 72.3%, el promedio nacional es del 45%, jóvenes el 24.14%, y menores de 5 años el 0.8%. Cifras que llaman la atención. Y precisamente ad portas del próximo día de los niños, el 31 de octubre, queremos traer a colación una pregunta que se le hace, o hacía, a los niños, “que quiere SER cuando sea grande”. Y subrayamos la palabra ser, porque queremos enfatizar en la perspectiva personal, en el proyecto de vida, en la realización como individuo, una prospectiva de futuro para los niños de hoy. Una invitación a pensar en el mañana. Volar la imaginación, dar rienda suelta a los pensamientos.

El ejercicio lo iniciamos en nuestro condominio. Son 64 apartamentos, con 138 habitantes, cinco (5) niños menores de 10 años, 20 jóvenes y el resto adultos y muchos adultos mayores, incluyendo los porteros. Y como en las grandes encuestas, ante la pregunta que “quieres ser cuando seas grande”, la respuesta predominante fue “no sabe no responde”. Es muy difícil hablar con los niños. Hay mucha aprehensión en los mayores. Enorme desconfianza de los menores. Absoluto desinterés en entablar una conversación con un mayor, y más si es un desconocido. Además, están muy ocupados con el celular, es decir, en esos momentos que están libres, esperando la ruta o llegando del colegio, prefieren ocuparse con el dispositivo que hablar con un mayor, así sea un vecino conocido de sus cuidadores. Con los padres logramos hablar, al fin somos vecinos, y los temas que abordan con sus hijos giran alrededor del estudio, los deportes y por lo general son monosílabos o frases muy cortas. Y al hacerles ellos la pregunta, la respuesta, que le daban los niños, cuando la dieron, giraba alrededor de ocupaciones, oficios, músicos, deportistas, ser campeón de karate, o de judo. Predominan los personajes de las series de televisión, de los videojuegos. Los superhéroes, lo cual se verá reflejado en los disfraces del próximo lunes, tan diversos como desconocidos para los adultos, al menos para los del séptimo piso. Porque lo común es, mostrar indiferencia, o levantar los hombros acompañados de un “no se”. Son muy cambiantes, variables, hoy amanecen con unos intereses y al anochecer ya se han disipado.

Y será que estas son las variables que están condicionando la respuesta a nuestra añeja pregunta, de “que quieres ser cuando seas grande”. La televisión por cable conecta al mundo en una pantalla, estamos a un click de tener toda la información, diversión, entretenimiento, deportes, juegos, en el mismo momento que sucede. Es el aquí y ahora, en directo. No hay pregunta sin respuesta. Ya no se necesitan las explicaciones, los ejemplos, todo es muy claro, preciso y objetivo. La pandemia nos volvió virtuales, conectados, todo se volvió mediatizado por el celular, la Tablet, el computador. La educación también. Desde luego unas sociedades avanzaron de manera descomunal sumergiendo a otras sociedades en un atraso muy significativo. Pero, para los niños como que el tiempo no hubiera pasado, son tan permeables a los cambios que rápidamente asimilaron todo. Sin distingo de clase, de procedencia, los niños de hoy solo tienen presente. Existe una cofradía mundial llamada niñez. Tiene su onda, su dial propio para comunicarse entre ellos. Implantaron e implementaron una logia con códigos propios. “Niños del mundo uníos”. Y cuando los adultos nos dimos cuenta de esa avalancha, de ese sunami, ya llevaba muchos años de ventaja. Un niño de hoy, enseña. El aprende desde luego, pero del ejemplo, del testimonio.

Tener un niño hoy menor de diez en la casa es un verdadero tesoro. Se aprende con ellos. Hay videojuegos educativos de todas las clases, hasta legos por computador. Juegos de arquitectura, de dinosaurios. Hoy son expertos en ese tema. Es un mundo totalmente desconocido, pero muy atractivo, sentarse a ver un programa de televisión para niños, en compañía de un muchachito de esos que permite que lo acompañe el abuelo. Poder conversar con un niño hoy es un encanto. Y es que los niños se están convirtiendo en personajes muy escasos, lejanos. Y de verdad que los padres, los cuidan mucho, en especial el próximo día de los niños, el 31 de octubre. Así debe de ser, sea hombre o mujer. Parece que son más difíciles las niñas, desconozco esa experiencia, por nunca tuvimos hijas, solo tres hijos varones, cuatro nietos, solo una nieta, o sea que no puedo hablar. 

Niños del Quindío, no discriminen a los abuelos que queremos aprender con ustedes. Sigan siendo niños, es una etapa grandiosa de la vida para vivirla sin mucha prisa, hay demasiado tiempo para ser grande, para ser niño solo 14 añitos.

Por ejemplo, nosotros llevamos más de sesenta (60) años siendo grandes y adultos.

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