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Salud  |  19 noviembre de 2023  |  12:00 AM |  Escrito por: Germán Estrada Mariño

La depresión y la perversa industria farmacéutica

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Germán Estrada Mariño

Cuando de vender fórmulas mágicas para alcanzar la felicidad se trata, los intereses van más allá de las pruebas científicas, del rigor académico y de la procura ética del bienestar de los pacientes depresivos ya que, por detrás esta una de las industrias más rentables, corruptas, ambiciosas, expansionistas y manipuladoras de la historia de la humanidad: la industria farmacéutica.

Esta industria encontró en la salud humana no un campo para hacer el bien y salvar vidas y promover bienestar. Sino para inventar hipótesis falsas con estudios sesgados, corromper mediadores, usar publicidad engañosa y corromper mercaderistas de los laboratorios, entidades regulatorias como la FDA americana y sobornar profesionales de la salud o seducirlos con “incentivos”.

No son pocos los escándalos que la industria farmacéutica ha afrontado en cientos de pleitos legales por promover medicamentos con milagrosos efectos que no solo no cumplen el efecto que prometen (publicidad engañosa), sino que pueden incluso agravar el problema de base. Además de producir irreversibles efectos adversos, o incluso, como ha ocurrido con algunos opioides y painkillers (analgésicos y sedantes fuertes) usados en enfermos de cáncer y pacientes con dolor crónico, llegar a ocasionar la muerte.

Al final dejo unos documentales para los escépticos que aun creen como lo creíamos la mayoría, que las farmacéuticas y los laboratorios más prestigiosos y acreditados del mundo que producen medicamentos aprobados por la FDA (food and drug administration en los estados unidos) tras la verificación de estudios y pruebas científicas, solo aprueban medicamentos que son seguros y que tienen los efectos en el organismo humano que dicen tener.

Tristemente no es así, la evidencia que aún está bastante oculta por el gran poder económico que tienen los laboratorios especialmente en los estados unidos ( país en el que cada persona en promedio per cápita, toma al menos una tableta al día), demuestra que las farmacéuticas han ocultado o desacreditado estudios por años   y han patrocinado y publicado estudios con sesgos ,sin que se permita siempre divulgar estudios que los contradicen o refutan, tanto como promover solo los estudios no concluyentes  como ellos lo hacen con su inmenso marketing y poder publicitario , mostrando a los profesionales de la salud,  solo los estudios que avalen sus fórmulas mágicas o sus medicamentos sagrados .

Dentro de la industria farmacéutica, visitadores médicos, la misma FDA que regula  y que sirve de referente base  para la regulación en otros países; y   algunos, afortunadamente no todos ni la mayoría , profesionales poco éticos, han caído en prácticas muy cuestionables, al fomentar el consumo de fórmulas mágicas para la salud con el único fin de inflar sus ingresos personales o corporativos mas no del beneficio de los pacientes , a quienes se deben,  violando el principio ético  de beneficencia ( hacer todo al alcance por evitar el mal del paciente y por promover su bienestar) que constituye la base de la práctica de cualquier ciencia de la salud.

La corrupción entonces ha permeado la industria farmacéutica como ha permeado a casi todos los sectores de la sociedad debido a que la avidez humana y la ambición son los motivadores extrínsecos de una sociedad enferma e insaciable. Tan necia, ignorante y esclava del dinero es la modernidad, que solo conducirá a la misma extinción ya que la venta de armas y de drogas legales e ilegales son los otros dos negocios más rentables del mundo.  ¡Que paradoja!

Es decir, estamos inmersos en un mundo de publicidad engañosa y de falsas fuentes de felicidad y de falsos mecanismos de evasión del sufrimiento que terminan siendo autodestructivos. Una de ellas es la idea de que la felicidad y la erradicación del sufrimiento se pueden comprar en una píldora antidepresiva.

Desde agosto de 1997 cuando la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) decidió que las farmacéuticas tenían la libertad de hacer publicidad directa de sus productos, se disparó un aumento considerable del consumo y claramente, de las ventas. Teniendo dicha libertad, no sólo los pacientes accedían con mayor facilidad a sus dosis, sino que personas sanas consumían de manera recreativa medicamentos psiquiátricos. ¿El resultado? Combinaciones letales entre benzo y opioide, falsificaciones y muertes.

Los antidepresivos son los medicamentos más usados en el mundo en salud mental. Otros tipos de medicamentos en psicofarmacología es decir para el tratamiento de los trastornos mentales y el sufrimiento humano son los ansiolíticos, las benzodiacepinas, los antipsicóticos y los hipnóticos.

Entre todos estos los más prescritos en medicina general y en psiquiatría en Latinoamérica y en el mundo son los antidepresivos y los ansiolíticos ya que para ellos no se necesita estar diagnosticado con un grave trastorno mental como la esquizofrenia o el trastorno afectivo bipolar o maniaco depresivo.

Es decir se fomenta desde las farmacéuticas a cualquier costo que muchas personas que en realidad no lo necesitan porque no poseen cuadros depresivos graves, tomen antidepresivos y ansiolíticos sin haber hecho tratamiento interdisciplinario, remisiones a psicoterapia o una evaluación más profunda que muchas veces los sistemas de salud saturados como el colombiano,  no se pueden permitir debido a la escasez de herramientas de evaluación y diagnostico con las que cuenta el profesional de la salud primaria. Incluyendo el tiempo suficiente con el paciente en el sistema de salud público, que es al que la mayor parte de la población puede acceder, ya que pocos pueden darse el privilegio, de acudir a servicios especializados de forma privada.  

Los antidepresivos más consumidos en el mundo  son el prozac (fluoxetina), zoloft (sertralina), escitalopram, venlafaxina, trazodona y el bupropion. (OMS, 2020). Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) son los antidepresivos que se recetan con más frecuencia ya que se basan en la premisa seudocientífica de que la depresión está causada por un déficit de concentración de los niveles de serotonina entre las neuronas en el espacio sináptico (conexión entre neuronas)

Pero hay intereses que están por encima de la valides y la fiabilidad científica a la que se debe someter la ciencia. La farmacéutica “Lilly”, que también comercializó la primera insulina, llegó a ingresar con el Prozac (fluoxetina) $2.700 millones de dólares al año a finales de los noventa.

Desde entonces, los fármacos de la familia del Prozac, conocidos como inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina, se han multiplicado y su uso no para de crecer.

El debate sobre el uso de antidepresivos trasciende al terreno médico y al ámbito de la salud mental y pasa por el terreno económico, mercantil y las dinámicas del mercado, donde cada vez pareciera haber más evidencia de que las farmacéuticas más grandes del mundo han promovido un uso masivo de antidepresivos basados en una hipótesis que se ha replanteado en diversos estudios recientes incluyendo en la universidad de Harvard.

Son estos Estudios los que además buscan las mismas farmacéuticas, muchas veces sabotear o desacreditar, porque refutan lo que por años ellas promovieron y vendieron con publicidad engañosa y marketing engañoso a profesionales de la salud que se fiaron de los artículos científicos que les presentaban las farmacéuticas a la hora de pedirles que prescribieran la formula perfecta para la depresión como lo hicieron históricamente con muchos otros medicamentos y enfermedades.

La hipótesis de la serotonina:

Según la conveniencia de las farmacéuticas la depresión está basada en un déficit neuroquímico de serotonina. Un neurotransmisor que se encuentra asociado al estado de ánimo. Lo que se ha demostrado es que no todos los pacientes con depresión padecen un déficit de serotonina y que la hipótesis de la serotonina es solo eso una hipótesis y no es concluyente a nivel científico por falta de evidencia contundente y fiable.

Era la formula perfecta para poder comercializar antidepresivos de forma masiva, ya que equivale a explicar la depresión como una enfermedad como la diabetes debido a un déficit orgánico que se cura con la píldora perfecta ya que ataca el desequilibrio neuroquímico que hoy está en cuestión con nuevos estudios que no favorecen los intereses comerciales de nadie por lo cual son más neutrales y objetivos.

Sin embargo, no se ha de desconocer el rol de la serotonina, la dopamina, la norepinefrina en la salud mental humana ni el impacto positivo de la medicación en algunos, no todos los casos de depresión, pero siempre basados en un diagnóstico basado en una evaluación profunda, precisa, especializada y rigurosa para cada paciente.

Sin embargo, la magnificación y sobredimensión del papel de la serotonina rol en la depresión, ha sido más un móvil para aumentar ventas y favorecer intereses económicos y comerciales que como verdeara o perfecta cura. Otras investigaciones recientes han refutado y concluido que los antidepresivos no están haciendo realmente lo que una vez le hicieron creer: corregir un "desequilibrio químico" en su cerebro.

"No había ninguna prueba real de que la deficiencia de serotonina provocara la depresión", explica Irving Kirsch, psicólogo y profesor de Harvard que lleva décadas estudiando los antidepresivos y su efecto placebo. 

En 2022, Kirsch y sus colegas han realizado una revisión exhaustiva de cientos de estudios (metaanálisis) de los estudios sobre antidepresivos que se presentaron a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos durante un periodo de casi 40 años. Descubrieron que sólo alrededor del 15% de los pacientes estadounidenses "tienen un efecto antidepresivo sustancial más allá del efecto placebo en los ensayos clínicos".

Un estudio publicado en la revista Molecular Psychiatry cuestionó la hipótesis de que la depresión esté relacionada con un déficit de serotonina. Los autores, liderados por Joanna Moncrieff y Mark Horowitz, del University College London realizaron una amplia revisión de estudios en la que no encontraron una relación entre unos bajos niveles de serotonina o una reducción en su actividad y la depresión. Tampoco vieron que las personas sanas tuviesen una mayor actividad de la serotonina que las enfermas e, incluso, comprobaron que reducir los niveles de serotonina con fármacos no empeoraba el ánimo de los voluntarios que participaron en esos experimentos. Moncrieff y Horowitz concluyen que “el enorme esfuerzo de investigación basado en la hipótesis de la serotonina no ha producido pruebas convincentes de la base bioquímica de la depresión”.

El prestigioso mismo doctor en psiquiatría e investigador Mark Horowitz quien ha publicado otro estudio reciente señala: No estoy seguro de que confiar en una sustancia química para compensar los males sociales que tienden a deprimirnos vaya a ser un camino exitoso", sostiene Horowitz. "Por lo que veo, los humanos son mamíferos, y los mamíferos necesitan una comunidad, un objetivo y seguridad. Creo que a menos que se les proporcionen esas cosas, no hay ningún fármaco que pueda resolver ese problema".

Finalmente, La depresión debe ser tratada desde un abordaje integral que incluye valoración psiquiátrica donde los medicamentos pueden funcionar ara algunos síntomas, pero no son la solución suficiente ni definitiva, la psicoterapia que debe indagar la historia profunda de la persona y sus modelos de conducta e interpretación de la realidad con miras a darle herramientas para resignificar y el apoyo social y familiar. Ninguna sola cosa es una solución mágica y suficiente. Menos una píldora. ¡La felicidad no se toma en capsulas con un vaso de agua!

Sin embargo, nadie debe dejar los antidepresivos sin la adecuada supervisión médica especializada ya que de lo contario se asumen también riesgos para la salud mental.

No dejen de ver los siguientes documentales que les recomiendo para tener más elementos, y en los comentarios pego los estudios científicos actualizados a los que hice referencia:

Dw documental alemán de 2023 en YouTube: “DW funcionan los antidepresivos?”:

Link: https://www.youtube.com/watch?v=3zTYosJteJ4&t=587s&pp=ygUbZHcgZXNwYcOxb2wgYW50aWRlcHJlc2l2b3Mg

“Pain killer “de Netflix: Miniserie basada en hechos reales.

“Xanax take your pills” . Sobre el uso de opioides en trastornos de ansiedad.

Y la película basada en hechos reales para que vean como la ansiedad (pero de dinero) rompió el saco con: Pain Hustlers : El negocio del dolor”

 

GERMAN ESTRADA MARIÑO

PSICOTERAPEUTA BILINGÜE ONLINE

PSICOLOGO CLINICO

PERITO FORENSE

UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA

+57 316 450 2080

LÍDER CAMPAÑA NACIONAL VOLUNTARIA Y GRATUITA DE PREVENCIÓN DEL SUICIDIO JUVENIL BASADA EN SENTIDO DE VIDA.

 

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