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06 mayo de 2018  |  12:00 AM |  Escrito por: Edición web

Un viaje por la cultura del Quindío: La Tebaida

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Imagen informe especial

Por Henry Plazas Olaya

Para quienes quieren conocer a La Tebaida con ojos de admiración, comento que el llamado Edén Tropical dista solo 17 km desde Armenia por una excelente carretera, o a solo 3 km desde el Aeropuerto Internacional El Edén, en una amplia zona plana y de temperatura cálida, que contrasta con el resto de municipios del Quindío.

No solo por la presencia de innumerables y cómodos alojamientos rurales y su historia de poco más de 100 años de fundada, La Tebaida posee una serie de atractivos turísticos de tipo cultural que merecen ser expuestos en esta serie semanal.

Comencemos por el parque Bolívar: Definitivamente es el parque más fresco de todos los demás: allí no se siente el calor debido al sombrío proporcionado por la cantidad de árboles con sus ardillas hospedantes, dispuestos en rotondas y caminos que hacen de este lugar el sitio propicio para congrega la comunidad alrededor de mercados campesinos, que periódicamente proveen productos frescos directamente desde las fincas.

El parque es el lugar propicio para las festividades, celebraciones, sitio de encuentro y de cuadre de negocios y amoríos, venta de artesanías, dulces y todo tipo de comestibles, juegos de azar, descanso de desempleados y visitantes en sus sillas ergonómicas con amplios andenes acomodables para el descanso y wifi gratis y de buena calidad.

Conocer el parque Bolívar, es conocer la vida de todo un pueblo que vibra, es el corazón de La Tebaida, es como una “playa” del Quindío, donde se va a observar y ser observado, donde los niños recorren en los mini jeeps toda la fantasía inocente de sus sueños, es el sitio de las casetas en ferias y la ubicación de las tarimas para las presentaciones culturales y reinados, protagonista de procesiones, desfiles y marchas, encuentro de culturas afro, indígena, valluna y Quindiana y en sus alrededores se ubican los bancos, la iglesia, alcaldía, las heladerías, el dinámico comercio y los cafés más emblemáticos.

Todo esto y mucho más son los elementos que –ojalá- se han de tomar en cuenta en el próximo proyecto de remodelación urbana y articulación con la plaza nueva.

En la llamada Plaza Nueva, a solo dos cuadras del parque Bolívar, se halla un monumento muy singular, único en el mundo, dedicado a la guaquería y en homenaje a sus fundadores los hermanos Pedro Arango Cardona y Luis Eduardo Arango. En uno de sus extremos se halla el mejor corredor gastronómico del Quindio: allí se pueden degustar a buen precio los sabores más exquisitos y variados.

Afortunadamente las nuevas generaciones y administraciones municipales han querido reconocer – o compensar – esta función depredadora del patrimonio arqueológico, con la reciente inauguración del Museo del Quindío, que atiende en un horario 9 a 12 y 2 a 9 pm y localizado en la calle 10 entre carreras 8 y 9, a pocas cuadras de la plaza nueva y de la capilla de San Martín de Torres que también merece ser visitada, allí, mediante un proyecto de renovación urbana que incluyó el parque aledaño a la Casa de la cultura, se ha dispuesto el Museo y Biblioteca y un lugar idóneo para realizar todo tipo de actividades culturales, de poesía, cuentería, comedia, teatro, música, etc.

Valga mencionar que el municipio tiene una actividad muy dinámica de tipo cultural no solamente desde las diversas instituciones educativas, sino que también existen innumerables grupos artísticos que se visibilizan permanentemente en festivales, muestras y presentaciones permanentes.

El museo ha tenido tal impacto, que la universidad ha ofrecido donarle su colección particular de 1.500 piezas arqueológicas y hoy por hoy, representa un ejemplo que podría ser emulado por las diferentes casas de la cultura de los demás municipios para exhibir el patrimonio arqueológico quindiano, contando por supuesto, con la donación voluntaria de todo quien posea reliquias de guaquería.

El museo tiene la mejor exposición arqueológica de las culturas indígenas que ocuparon el territorio antes de la conquista, correspondientes al periodo tardío, dispuestas cuidadosamente en vitrinas con paneles informativos y un excelente guion técnico, con la iluminación y ambientación adecuada que permite ambientar un espacio cultural ideal para reflexionar sobre el futuro a partir de los testimonios del pasado.

Para los amantes al ciclismo y a las caminatas: La Tebaida es el único municipio del Quindío, que ha dispuesto una ciclo ruta o peatonal longitudinal plana de casi 3 km a lo largo de la vía al aeropuerto, dentro de un cerco de palmas y muros verdes y hasta la glorieta del Club Campestre, que resulta ideal para hacer ejercicio.

Por su zona rural se puede pasear en bicicleta, a caballo o motocicleta, a pie o en campero por múltiples carreteables que bordean bosques, cañadas y guaduales, donde se pueden apreciar y fotografiar gran variedad de pájaros y flores, en circuitos que pueden partir desde el retén de Murillo y llegar a La Tebaida o por el valle de Maravélez, al suroeste del casco urbano, o por la zona aledaña al retén de La Herradura y aun por la vía que conduce a Caicedonia y por muchas otras más, inclusive acampar cerca a los ríos Quindío, De la Vieja y Río Verde o intentar practicar el conocido Balsaje.

Es proverbial la abundancia de frutos frescos que se venden en la carretera principal, en las paradas de las flotas, tractomulas y vehículos que se desplazan hacia y desde el Valle del Cauca, eso dice mucho de la gran oferta de productos agropecuarios del municipio que logró diversificar el monocultivo de café, con cítricos, plátano, banano, cacao y piña entre otros.

Ruta de las piedras arqueológicas: Los petroglifos labrados hace más de 1500 años por los antiguos Quimbayas, aún permanecen para el asombro, a pesar que algunos se han hundido en las aguas del río Espejo (La Piedra del Indio) de la cual apenas quedaron las fotografías que ahora exponemos, mientras que el Petroglifo de San José, con figuras espirales aún se encuentra, lo mismo que el Petroglifo de la familia, bautizado así por un niño visitante que al preguntársele que imagen evocan los dibujos respondió: “es una familia de Salamandras: el papá, la mamá y el hijo”.

La reflexión que nos ocurre es que si la administración municipal cuidará estos petroglifos de profundo significado arqueológico mundial mediante vigilancia, custodia y protección, perfectamente podrían emular los sitios turísticos existentes en San Agustín, Huila.

La Tebaida, con sus casitas de uno y dos pisos de colores pastel y sin evidencias de haber conservado las características de la arquitectura de Colonización Antioqueña típicas de Pijao o Filandia, ha sido el municipio que mayor acogida ha brindado a inmigrantes de otras poblaciones como población víctima del conflicto, por lo cual merece el justo reconocimiento.

Convendría visibilizar su Zona Franca, las fábricas de plásticos, vidrios, muebles en guadua, artesanías y el dinámico comercio, el centro de convenciones Amanecer, el parque Fabiola Botero, el Parque Didáctico de Tránsito, la antigua Estación del Ferrocarril de Maravélez, [1], las artesanías en guadua, calceta de plátano y en cáscara de huevo, para merecer ser nombradas como potencialidades turísticas.

Todo lo anterior, nos impulsa a promover las atracciones del turismo cultural en “la Tierra Caliente del Quindio” que merece ser visitada y disfrutada.

 

[1] Fue reconocido como patrimonio material inmueble en el Decreto 746 de Abril de 1996 Fuente http://quindio.gov.co/home/docs/items/item_189/2017/Diagn%C3%B3stico_cultural_Municipios_2016/Ficha_Quindio_La_Tebaida_2016_63401746 .pdf

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